Un Pedro Ximénez elegante y potente. El equilibrio perfecto entre dulzor y acidez que emociona en su paso por boca.Una crianza delicada y larga le confiere todas las propiedades por las que este vino se ha convertido en un icono de los vinos dulces.
Uvas seleccionadas de los pagos más apropiados de la zona Montilla - Moriles. Se obtiene mediante el soleado previo de la uva, pasando posteriormente a botas de roble americano, en las que envejece por el tradicional sistema de Criaderas y Solera durante 48 meses.
Elaboración mediante asoleo (exposición al sol de las uvas ya vendimiadas hasta su pasificación). Posterior prensado suave y fermentación con adición de alcohol. Entonces el vino entra en la solera de Noe, un complejo sistema de soleras y criaderas donde permanecerá un mínimo de 30 años. Certificado como VORS (Very Old Rare Sherry).
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